Retribución de los administradores de sociedades no cotizadas.

Retribución de los administradores de sociedades no cotizadas.

La sentencia del Tribunal Supremo (TS) de fecha 26 de febrero de 2018 modifica la interpretación efectuada hasta la fecha por la gran mayoría de la doctrina y por la Dirección General de los Registros y del Notariado sobre la regulación de la retribución de los consejeros ejecutivos o consejeros delegados, estableciendo una serie de consecuencias que afectan a la retribución de todos los administradores de sociedades no cotizadas, las cuales resumimos a continuación.

El TS sostiene en esta sentencia que el concepto de retribución de los administradores incluye tanto la retribución de las funciones deliberativas como las ejecutivas y, por tanto, la regulación de la retribución de los administradores en los Estatutos de la sociedad debe ser única para todos los administradores, desempeñen funciones ejecutivas o no.  Hasta ahora se entendía que la retribución de los administradores con facultades ejecutivas se podía establecer por el órgano de administración, sin que fuera necesaria la intervención de la Junta General de socios.

En virtud de la referida sentencia, la retribución del cargo de administrador debe configurarse de la siguiente forma:

  • Los Estatutos deben indicar si el cargo es gratuito o retribuido y, en este caso, debe fijar los conceptos retributivos para todos los administradores.
  • La Junta General de la sociedad debe aprobar el importe máximo de la retribución anual que podrán percibir todos los administradores (además de establecer, en su caso, la política general sobre retribuciones y otras especialidades para el caso de retribución conforme a beneficios o mediante acciones)
  • En caso de que el órgano de administración esté formado por un Consejo de Administración, varios Administradores Solidarios o Administradores Mancomunados, sus integrantes deberán distribuirse entre ellos la retribución fijada por la Junta General en atención a sus funciones y responsabilidades (salvo que ya lo hubiera hecho la Junta General).
  • En caso de Consejo de Administración, se debe suscribir un contrato con los Consejeros Ejecutivos, el cual debe ser además aprobado por el propio Consejo (con la abstención del consejero implicado).
  • El importe que se abone por el desempeño de funciones ejecutivas debe estar incluido dentro del importe máximo anualestablecido por la Junta General para todos los administradores.

Por todo lo anterior, es necesario que todas las sociedades cuyos administradores perciban algún tipo de retribución realicen las siguientes actuaciones:

  1. Revisar y, en su caso, modificar los Estatutos para adaptarlos a la interpretación del TS.
  2. Revisar los contratos suscritos con los Consejeros Ejecutivos.
  3. Revisar el sistema de aprobación de dichos contratos.
  4. Ratificar los contratos con Consejeros Ejecutivos que no hayan sido aprobados previamente por la Junta General (o, en su caso, ratificar sus modificaciones).

Quedamos a su disposición para cualquier aclaración o ampliación de la información contenida en este correo electrónico.